Descripción
Cerradura de puerta trasera derecha para coches PEUGEOT 206
Versión sin cierre centralizado
Lado detrás del pasajero
Descripción de la pieza
La cerradura de la puerta trasera derecha utilizada está destinada al Peugeot 206. Se trata de un diseño sin cierre centralizado, lo cual es un dato importante a la hora de elegir la pieza adecuada. Gracias a la marca 913868, se puede rastrear fácilmente por el número de producto, que a menudo es decisivo a la hora de comprar piezas de repuesto para el automóvil.
Esta pieza es adecuada para reparar un mecanismo de bloqueo de puerta trasera desgastado o que funciona mal. La ventaja de las piezas originales usadas es su procesamiento preciso y su construcción adecuada para el tipo de vehículo en cuestión.
Información técnica
- Fabricante: Stellantis Citroën Peugeot
- Modelo: Peugeot 206
- Otros números: 913868 PFN
Códigos de producto
- Códigos de producto: 913868, 913868 NFP
- Modelos: Peugeot 206
Recomendaciones de instalación
Generalmente/típicamente para este tipo de pieza, el procedimiento de reemplazo exacto puede variar según el diseño específico del automóvil y el estado del mecanismo de la puerta. Es importante trabajar con cuidado la cerradura de la puerta para evitar dañar los tiradores, el panel de la puerta o los puntos de fijación.
1) Antes del montaje
- Compare la pieza nueva y la original por forma, ajuste, posición de los controles y número de producto 913868.
- Comprueba que sea una cerradura trasera derecha y una versión sin cierre centralizado.
- Compruebe el estado de las piezas mecánicas, pestillo y piezas móviles.
- Antes del montaje, es recomendable eliminar la suciedad alrededor de la cerradura y comprobar el mecanismo de conexión de la puerta.
2) Herramientas y materiales necesarios
- Un conjunto común de herramientas manuales
- Destornilladores y posiblemente palancas de plástico para quitar el revestimiento
- Agente limpiador para piezas mecánicas
- Guantes de trabajo e iluminación adecuada
3) Procedimiento de montaje paso a paso
- Asegure el vehículo contra movimientos y abra la puerta correspondiente a la posición de trabajo.
- Retire la moldura interior de la puerta para acceder al mecanismo de cerradura.
- Desconecte o afloje con cuidado las piezas mecánicas asociadas del control de bloqueo, si están instaladas.
- Retire la cerradura original después de aflojar su fijación.
- Compare la pieza desmontada con la pieza de repuesto y verifique que todos los puntos de montaje importantes coincidan.
- Limpie las superficies de aterrizaje y el área alrededor del mecanismo de la puerta.
- Coloque la cerradura de repuesto en el lugar correcto y verifique su posición en relación con las siguientes piezas.
- Vuelva a colocar los controles y los tirantes para que se muevan libremente sin tartamudear.
- Realice una verificación básica del funcionamiento de la cerradura antes de reinstalar la moldura.
- Vuelva a instalar el borde de la puerta, asegurándose de que todos los sujetadores estén asentados correctamente.
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4) Comprobaciones posteriores al montaje y verificación de pruebas funcionales
- Pruebe varios ciclos consecutivos de apertura y cierre de la puerta.
- Verifique que el bloqueo se enganche y se libere correctamente sin resistencia excesiva.
- Compruebe el funcionamiento de los controles internos y externos, si están conectados al mecanismo.
- Comprueba que la puerta encaja correctamente cuando está cerrada y que no hay juego por un mal asiento de la cerradura.
5) Los errores de montaje más comunes + cómo evitarlos
- Inversión del lado de la pieza: compruebe siempre que sea la puerta trasera derecha antes de montarla.
- Diseño incorrecto de la cerradura – comprobar que la pieza corresponde a la variante sin cierre centralizado.
- Daños en tirantes o molduras: no utilice fuerza excesiva durante el desmontaje y montaje.
- Mal asiento del mecanismo – antes del montaje final, comprobar siempre el funcionamiento de la cerradura sobre una superficie limpia.
- Sin tener en cuenta la suciedad y el desgaste del entorno: limpiar el área de montaje a menudo ayudará a evitar problemas repetidos con el funcionamiento de la cerradura.
Razones por las que la pieza está dañada
- Desgaste mecánico prolongado durante el uso normal de la puerta
- Obstrucción del mecanismo con polvo, suciedad o humedad
- Corrosión de las partes internas de la cerradura
- Fuerza excesiva al abrir o cerrar la puerta
- Daños a los controles posteriores que transfieren cargas inusuales a la propia cerradura








