Descripción
Cerradura puerta corredera trasera derecha para CITROEN C8 y PEUGEOT 807
Descripción de la pieza
Esta cerradura de puerta corredera trasera derecha usada está destinada a coches Citroën C8 y Peugeot 807. Es un elemento importante del mecanismo de cierre y cierre centralizado: un cierre que funcione correctamente garantiza un cierre seguro, un desbloqueo fiable y una sujeción segura de la puerta en la posición cerrada.
Si tiene problemas para bloquear/desbloquear la puerta corredera trasera derecha, cambiar la cerradura suele ser una solución rápida y eficaz sin compromisos innecesarios.
Información técnica
- Fabricante: Stellantis (Citroën/Peugeot)
- Modelo: Citroën C8, Peugeot 807
- Otros números: no especificado
Códigos de producto
- Códigos de producto: 9138C6
Recomendaciones de instalación
Generalmente/típicamente para cerraduras de puertas corredizas, los pasos exactos pueden variar dependiendo del diseño y equipamiento específico del automóvil. A continuación se muestra un procedimiento práctico que se utiliza con mayor frecuencia al cambiar la cerradura de una puerta.
1) Antes del montaje (comprobaciones de la pieza usada, qué comparar con la pieza antigua)
- Compare el número de pieza 9138C6 con la cerradura anterior.
- Compruebe la compatibilidad del conector (tipo, número de pines) y los soportes mecánicos.
- Inspeccione la cerradura en busca de grietas, daños en las varillas de tracción/paquete y el estado de los contactos en el conector (oxidación, pasadores doblados).
2) Herramientas y materiales necesarios (en general, sin piezas extra específicas)
- Juego de destornilladores y puntas (Torx/hex según diseño)
- Palanca de plástico para quitar tapizados
- Alicates para clips/fusibles o alicates planos pequeños
- Limpiador de contactos (opcional)
- Guantes, linterna
3) Procedimiento de montaje paso a paso
- Apague el encendido y desconecte la batería por seguridad (recomendado para cerraduras eléctricas).
- Asegure la puerta en una posición que permita un acceso seguro al interior de la puerta.
- Retire el revestimiento/tapicería interior de la puerta para no romper los clips.
- Desconecta con cuidado el conector eléctrico de la cerradura.
- Suelte cualquier tirante/guía de cable de la manija o control interno (según el diseño), observe la guía y el accesorio.
- Desatornille los tornillos de fijación de la cerradura y retire la cerradura de la puerta.
- Compare la pieza antigua y la nueva una al lado de la otra una vez más (montaje, orientación, conector).
- Instale la cerradura en la puerta, asientela en la posición correcta y apriete los tornillos.
- Vuelva a colocar los tirantes/cables y compruebe que nada se cruce o roce.
- Conecte el conector eléctrico y asegúrese de que encaje correctamente.
- Antes de instalar la tapicería, realice una prueba funcional básica (bloqueo/desbloqueo, reacción de bloqueo).
- Vuelva a colocar el tapizado de la puerta y todas las cubiertas/molduras.
- Conecte la batería y verifique nuevamente la función de bloqueo y desbloqueo.
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4) Comprobaciones posteriores al montaje y prueba de manejo/verificación del funcionamiento
- Verificar el bloqueo/desbloqueo repetidamente (a distancia y con el botón del interior, si lo hay).
- Comprueba que la puerta «encaja» correctamente, permanece cerrada y que no se producen ruidos no deseados al circular.
- Si el problema persiste, revise el cableado de la puerta y los conectores (una rotura en el cable o un mal contacto es común).
5) Los errores de montaje más comunes + cómo evitarlos
- Clips de tapicería separables: utiliza una palanca de plástico y recorre todo el perímetro.
- Tirante/guía de cable mal encaminado: antes del desmontaje, tome una fotografía del estado original y del recorrido del cable.
- Conector abierto: después de realizar la conexión, compruebe si se oye un clic y es posible que se asegure con un fusible.
- Prueba después del montaje: comprueba el funcionamiento de la cerradura antes de colocar la tapicería, ahorrarás tiempo.
Razones por las que la pieza está dañada
- Desgaste de la mecánica de la cerradura (pestillo, engranajes, muelles) por el uso frecuente de puertas correderas.
- Humedad y corrosión en la zona de la puerta, que empeora el funcionamiento de los contactos mecánicos y eléctricos.
- Oxidación o contactos sueltos en el conector: el bloqueo no responde de forma fiable.
- Sobrecarga durante el cierre/apertura (tartamudeo del mecanismo de la puerta, mal ajuste) que sobrecarga la cerradura.
- Daños en el cableado en las transiciones y en los arneses de las puertas: la cerradura puede parecer defectuosa aunque el problema esté en la alimentación/señal.








